La ciudad búlgara del mar Negro se impuso a las demás candidatas gracias a una combinación de recinto, conexiones de transporte, capacidad hotelera y un ambicioso proyecto para convertir toda la región en parte de la experiencia eurovisiva.
Burgas será la ciudad anfitriona del Festival de Eurovisión 2027. La localidad búlgara, situada a orillas del mar Negro, fue finalmente elegida por la televisión pública búlgara BNT y la Unión Europea de Radiodifusión (UER) para acoger la 71.ª edición del certamen.
La directora general de BNT, Milena Milotinova, explicó que la elección no respondió a un único factor, sino a la combinación de varios elementos que hicieron que la candidatura de Burgas fuera considerada la más sólida. Entre ellos destacan el recinto propuesto, el compromiso de las autoridades municipales, las conexiones de transporte, las infraestructuras disponibles y la capacidad de alojamiento.
A estos aspectos se suma un proyecto que pretende ir más allá de la celebración de los tres grandes espectáculos televisivos. La organización quiere convertir tanto Burgas como su entorno en protagonistas de una auténtica semana de Eurovisión, con actividades repartidas por diferentes puntos de la ciudad y la región.
Una candidatura con visión regional
Uno de los elementos que habría marcado la diferencia frente a otras candidatas, especialmente Sofía, fue la intención de Burgas de plantear Eurovisión como un proyecto que implique a toda la región.
El alcalde de Burgas, Dimitar Nikolov, ha destacado que la ciudad cuenta con una importante oferta hotelera, buenas conexiones de transporte y una infraestructura preparada para recibir a artistas, delegaciones, periodistas y aficionados procedentes de numerosos países.
Además, las autoridades locales pretenden aprovechar el certamen para proyectar internacionalmente la imagen turística y cultural de Bulgaria.
Eurovisión ocupará las calles de Burgas
La celebración no se limitará al Arena Burgas. Entre los espacios previstos figura el Sea Garden, el gran parque situado junto al mar, donde se instalará la alfombra de la opening ceremony. En el centro de la ciudad se ubicará también la Eurovision Village, mientras que se estudian otros espacios para acoger actividades y eventos paralelos durante la semana del festival.
Para Milotinova, la elección de Burgas supone el inicio de una nueva etapa para la organización búlgara. BNT, la UER y las autoridades locales afrontarán ahora varios meses de preparación para poner en marcha un espectáculo capaz de responder a las expectativas de millones de espectadores.
La responsable de la televisión pública búlgara también ha subrayado la oportunidad que supone el festival para mostrar al público internacional la cultura, la hospitalidad y el talento del país.




