Primera visita y reunión de trabajo en el Arena Burgas

Burgas ya ha comenzado la transformación que la convertirá en el epicentro de la música europea en 2027. Apenas unos días después de ser confirmada como sede del Festival de Eurovisión, la ciudad búlgara ha iniciado los trabajos de acondicionamiento de los terrenos anexos al Arena Burgas, el recinto que albergará la 71.ª edición del certamen.

Las máquinas ya trabajan en la nivelación del espacio exterior donde se instalará una parte esencial del dispositivo técnico del festival. Según la televisión pública búlgara (BNT), esta zona acogerá ocho unidades móviles de televisión y otros equipos necesarios para garantizar la retransmisión en directo del mayor espectáculo musical del continente.

Los trabajos han comenzado casi un mes antes de la fecha inicialmente prevista. El Ayuntamiento de Burgas ha decidido adelantar las obras para ganar tiempo y responder con mayor rapidez a las exigencias organizativas de un evento que movilizará a miles de profesionales y visitantes.

Durante una visita técnica al pabellón, la directora general de BNT, Milena Milotinova, y representantes municipales inspeccionaron tanto el interior del Arena Burgas como los espacios anexos que formarán parte de la infraestructura del festival. La responsable de la cadena pública destacó el avance de los trabajos y recordó que ninguna televisión pública europea dispone del equipamiento necesario para producir Eurovisión, por lo que gran parte del material técnico tendrá que ser alquilado.

Uno de los aspectos que ha generado debate en los últimos días ha sido la capacidad del recinto para soportar el peso de la infraestructura escénica y audiovisual. Sin embargo, el arquitecto del Arena Burgas, Ivaylo Petkov, ha descartado cualquier problema estructural. Según explicó, el techo del pabellón puede soportar alrededor de 300 toneladas, una cifra muy superior a las aproximadamente 150 toneladas que requerirá el montaje del certamen.

La planificación del escenario será el próximo gran reto para la organización. El diseño determinará la distribución definitiva del recinto, así como el número de localidades disponibles para el público. El Arena Burgas, inaugurado en 2023, puede albergar hasta 15.000 espectadores en configuraciones destinadas a conciertos, una de las razones que llevaron a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) y a BNT a elegir la ciudad frente a otras candidatas como Sofía.

El alcalde de Burgas, Dimitar Nikolov, ha asegurado que toda la administración local está volcada en la organización del festival y ha defendido la importancia de aprovechar esta oportunidad para proyectar una imagen moderna y atractiva de Bulgaria. Su objetivo, según explicó durante la primera rueda de prensa celebrada tras la designación oficial de la ciudad, es convertir Eurovisión en un proyecto capaz de unir al país y mostrar al mundo la creatividad y la hospitalidad búlgaras.

La estrategia, además, va mucho más allá del recinto principal. La isla de Santa Anastasia, el parque marítimo Sea Garden y otros espacios emblemáticos de la ciudad formarán parte del programa paralelo que acompañará al festival. La intención es crear una experiencia cultural que permita a artistas, aficionados y turistas descubrir la identidad de la región más allá de las galas televisadas.

El aeropuerto de Burgas también ha comenzado a prepararse para el incremento del tráfico aéreo previsto durante el evento. Las autoridades esperan la llegada de miles de aficionados, delegaciones internacionales y más de un millar de periodistas procedentes de todo el mundo.

Las semifinales del festival se celebrarán los días 11 y 13 de mayo de 2027, mientras que la gran final tendrá lugar el 15 de mayo. Será la primera vez que Bulgaria organice Eurovisión, después de que la cantante DARA lograra la primera victoria de la historia del país con la canción «Bangaranga» en la edición de 2026.

Con los primeros trabajos ya en marcha, Burgas ha activado oficialmente la cuenta atrás para un acontecimiento que aspira a situar a la ciudad del mar Negro en el escaparate internacional y a convertir Eurovisión 2027 en uno de los mayores eventos celebrados hasta la fecha en Bulgaria.