Adiós a los menores en Eurovisión: un repaso a los jóvenes que marcaron una era antes del nuevo límite de 18 años

El festival ha ido endureciendo con el paso de los años las condiciones de edad para sus participantes. Antes de que existiera un límite, muchos adolescentes e incluso niños se subieron al escenario de Eurovision y alguno consiguió hacerse con el preciado micrófono de cristal. Repasamos sus historias justo en el inicio de la primera temporada del festival sin menores de edad.

Primeros años: sin límite de edad.

Hubo un tiempo en el que para participar en Eurovisión no hacía falta tener una edad determinada, durante los primeros años del festival y hasta 1990 no existió ninguna restricción de edad lo que dio lugar a situaciones extremas y polémicas.

La primera ganadora menor de edad de la historia del festival fue Gigliola Cinquetti, con tan solo 16 años y 92 días dio la primera victoria a Italia en Eurovision 1964 con la canción «Non ho l’età», cuya traducción al español significa literalmente «No tengo edad» , en la que cantaba sobre «no tener la edad» para amar justo mientras conquistaba a toda Europa siendo casi una niña.

Tan solo un año después, en 1965, llegaría una de las ganadoras más reconocidas de la historia del Festival. France Gall con su famosísimo «Poupée de cire, poupée de son», ganó Eurovision para Luxemburgo con 17 años y 162 días de edad. Esta canción fue traducida a muchos idiomas y llevó a Gall a alcanzar la popularidad en toda Europa, especialmente en Alemania e Italia.

En el caso de España no hay grandes ejemplos de niños representando al país, aunque en 1979, Betty Missiego subió al escenario de Eurovisión acompañada por cuatro niños: Javier Glaría, Alexis Carmona, Beatriz Carmona y Rosalía Rodríguez. Los cuatro formaban el grupo infantil Caramelos, creado ese mismo año para acompañar a la representante española con «Su canción». Su presencia no fue meramente testimonial: pusieron las voces infantiles del tema y, al final de la actuación, desplegaron pequeños carteles con mensajes de agradecimiento en distintos idiomas. Aquel año, declarado Año Internacional del Niño, la puesta en escena convirtió a los cuatro pequeños en una de las imágenes más recordadas de la participación española, que terminó en segunda posición con 116 puntos.

3 años más tarde, Lucía fue elegida para representar a España en Eurovisión 1982, en el momento de su elección ella tenía 17 años y estudiaba COU. Si bien es cierto que cumplió los 18 años unos días antes de la celebración del festival en la ciudad inglesa de Harrogate, dónde compitió con «Él» finalizando en décima posición. Lucía, se convirtió así en la artista más joven en representar a España en Eurovisión, un título que ostentará ya para siempre.

Unos años después, en 1986, llegó el caso más sonado, la victoria de Sandra Kim con la canción «J’aime la vie«, cuando tenía con tan solo 13 años, 6 meses y 18 días. Convirtiéndose en la ganadora más joven de la historia del Festival de Eurovision, además de la única victoria para Bélgica. Este caso tuvo muchísima polémica, ya que durante los días previos al certamen la delegación belga mantuvo que Sandra tenía 15 años, pero finalmente se descubrió que sólo tenía 13. En ese momento, la delegación suiza, que había terminado en segundo lugar, exigió que descalificaran a Bélgica y les dieran el triunfo a ellos, aunque finalmente no tuvo más recorrido y se desestimó la queja.

Los años posteriores se extendió la «moda» de enviar niños a Eurovision, convirtiendo el escenario en un pequeño patio de colegio. En 1989, Francia envió a Nathalie Pâque con tan solo 11 años, que representó al país con la canción «J’ai volé la vie» acabando en 8ª posición. Por su parte, Israel envío a Gili Netanel, un niño prodigio de 12 años de edad, que estuvo acompañado por un adulto en la interpretación de su tema.

Primer límite de edad: 16 años.

El hecho de ver a niños competir contra profesionales adultos bajo una intensa presión mediática generó fuertes críticas entre las televisiones, lo que obligó a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) a decidir prohibir la participación de menores de 16 años en Eurovision a partir del año 1990. Paralelamente, unos años más tarde la UER decidió crear Eurovision Junior, que nació en 2003 pensado para niños de entre 8 y 15 años, edad límite que se modificó en 2007 y se mantiene a día de hoy en entre 9 y 14 años.

Durante décadas, el reglamento permitió a intérpretes de 16 y 17 años subirse al gran escenario europeo para medirse de tú a tú con artistas consolidados, dejando huella en las clasificaciones. Sin este margen de edad, la historia reciente del festival prescindiría de momentos memorables como los de Kristian Kostov, segundo puesto para Bulgaria en 2017 a sus recién cumplidos 17 años.

Esta restricción afectaría de lleno a una larga lista de propuestas que consiguieron instalarse en el Top 5 y que fueron clave para redefinir el sonido contemporáneo del concurso. Canciones convertidas en auténticos clásicos modernos como el «If I Were Sorry» de Frans, 5º en 2016 representando a Suecia con 17 años, o el impecable «City Lights» de la belga Blanche, 4ª en 2017 con 17 años no habrian tenido cabida en sus respectivas ediciones. Como tampoco hubiese sido posible el «Drip Drop» de la azerí Safura, que terminó en quinta posición en 2010 a sus 17 años.

Además de otras muchas actuaciones que resuenan en la memoria eurofan, y que habrían quedado fuera del marco legal, como Eva Boto, que representó a Eslovenia en 2012 con «Verjamem» cuando tenía 16 años, o el más reciente «Liar» de Silia Kapsis, actuando en Malmö con 17 años. Tampoco hubiese sido posible la polémica clasificación a la final de 2019 de la bielorrusa ZENA, que logró con apenas 16 años, y que es, hasta la fecha, la última representante del país en el festival. En el otro lado del mundo también tentaron ganar el festival con jóvenes talentos, el australiano Isaiah representó a su país en Eurovision 2017 con 17 años.

Así, Eurovision 2026 se convierte en el último de la historia con menores de edad participando. Una última oportunidad que ha aprovechado Francia, cuya representante Monroe tenía 17 años en el momento de la celebración del Festival en Viena.

2027: Mínimo 18 años.

A partir de 2027, ningún artista menor de 18 años podrá participar en el Festival de Eurovisión. La organización ha justificado el aumento de la edad mínima por motivos relacionados con la protección y el bienestar de los participantes más jóvenes.

Ahora, se producirá un importante salto entre Eurovision Junior y Eurovision «Senior», ya que los jóvenes entre 15 y 17 años no podrán participar en ninguno de los dos formatos. Esto impedirá que se repitan icónicas escenas como la de Anita Simoncini representante de San Marino en 2015 (junto a Michele Perniola), y que había estado en la versión Junior justo unos meses antes representando a la Serenísima con el grupo The Peppermints. ¿Será momento de aumentar la edad de participación de Eurovisión Junior hasta los 17 años, y convertirlo en un formato más adolescente y escapar del público más infantil?

El aumento del límite de edad hasta los 18 años cierra una ventana histórica donde la juventud no fue un impedimento, sino un motor de frescura, riesgo y éxito sobre el escenario eurovisivo. Al dejar atrás la etapa de los 16 y 17 años, el festival prioriza la madurez y la protección de los artistas en una industria cada vez más exigente y expuesta al foco mediático. Eurovisión inicia así una nueva era en la que el talento adolescente deberá esperar su turno, reconfigurando no solo las estrategias de las delegaciones nacionales, sino también el mapa de oportunidades para las voces emergentes que solían encontrar en el certamen sénior el trampolín definitivo hacia sus carreras internacionales.